En una imputación de una corte federal de Atlanta de 1989 el gobierno de Estados Unidos acusó al cabecilla del Cartel de Medellín Pablo Escobar y a otros líderes de la organización de lavado de dinero a través del Banco de Occidente, también acusado. El banco era parte de un conglomerado del magnate colombiano Luis Carlos Sarmiento Angulo.