Trapos helados
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"Bueno, el día en el que llegamos nos tuvieron mucho tiempo para llevarlos a la perrera. Después de eso nos hacían preguntas. Nos llevaron a la perrera y dormimos en el suelo con papel de aluminio de cobija.

Nos daban galletas con jugo de merienda y luego nos daban un sandwich con jamón . Yo lo bebo con agua.

Nos levantaban en la madrugada a pasar lista. No nos dejaban dormir mucho tiempo. Dormíamos amontonados todos. Ahí, luego de eso nos llevaron a otra celda en donde solo estaban niñas menores de edad o menores de edad embarazadas o con niños. Era lo mismo todo el tiempo la comida, fea. Nos dormíamos, nos levantaban en la madrugada, nos acostaban tarde. Muchos policías eran arrogantes. (A) Algunas niñas les gritaban y no nos dejaban bañarnos.

No podíamos hablar con nuestras familias. El frío era muy feo. Si nos enfermábamos no (lo) podíamos decir porque nos amenazaban que nos dejarían más tiempo. Cuando nos pegaba calentura, mojábamos trapos con agua helada y nos poníamos en el cuerpo para que se nos pasara".

Gritos e insultos

"Bueno, yo voy a decir de cómo los trataban en la detención en Texas. Bueno, el trato que nos dieron, bueno principalmente nos trataban mal, tanto en la atención médica, porque habíamos muchos chicos enfermos. Y no los querían dar atención médica si no era algo grave. Nos decían que por una gripe o fiebre no nos íbamos a morir.

Y a los niños no los tratan nada bien porque muchos niños jugaban y a ellos les molestaba el ruido y los castigaban. Y si lloraban los castigaban, y a los chicos que llevaban barba los querían paniquiar (que entraran en pánico) diciéndoles que ellos ya eran mayor de edad y los sacaban de las celdas y entre 4 guardias. Y lo rodeaban diciéndole que lo iban a deportar o sino los iban a meter presos. Y los levantaban cada dos horas para contarnos, para ver si ninguno se había ido. Algo que no va, porque quién se va a querer escapar. Y la comida la dan arruinada. Para bañarnos y cepillarnos (los dientes) nos daban 1 vez por semana.

Había un niño de 9 años que tenía dos meses de estar ahí porque al abuelo lo deportaron. Y a él solo lo dejaron solo y tenía esa cantidad, porque él no tiene comunicación con nadie. Y a los chicos gay los vigilaban y se los llevaban a una habitación, y después ya no sabíamos nada de ellos.

Y generalmente nos gritan que nosotros somos basura, "mierda" y que para qué nosotros nos veníamos a su país a los Estados Unidos".

"Me trataron como esclavo"

"Nos decían cosas feas. Básicamente me trataron de "esclavo" diciendo cosas muy feas. Nos quitaban las colchas de castigo. Con frío horrible. No me dejaban dormir, y dormía en el piso.

Luego me enfermé. Les decía a gritos a los guardias y sólo me quedaban viendo mal. Llegue enfermo al albergue, llegué con un virus en el estómago".

Lugar de llantos

"En McAllen, que hay un lugar de migración donde nos llevan a todos, migrantes como yo. Es un lugar muy feo donde nos tratan mal y siguen tratando mal a los jóvenes que llegan a migración. Es un lugar donde todos lloramos por la manera que nos tratan y que nos tienen en ese lugar.

Ahí nos quitan los derechos que nosotros tenemos como seres humanos que somos. Hay jóvenes de todas las edades, incluso también niños de 10 años que los separan de quien van acompañados.

En ese lugar nos dan una comida muy fea y de un sabor horrible, la cual todos nosotros que estábamos en la perrera. Se le llama (así) porque te tratan como un perro que te quitan los derechos.

En migración nos ponían a dormir en el piso y también en los baños. Pero no nos dejaban dormir en paz, que en cada rato nos despertaban. Donde no nos podíamos bañar ni cepillar los dientes.

Yo estuve 7 días en ese lugar muy feo. No hay ni derecho a preguntar la hora. Ese lugar tiene que parar por mucho sufrimiento que se pasa en migración.Tiene que parar de una manera u otra.

Solo soy un menor de edad que ya pasó por ese lugar y no quiero que otros jóvenes sufran como yo sufrí".

Como si no existieran

"Pésimo maltrato. Estuve enfermo 3 días con gran calentura y fue donde el guardia que me llevó al doctor y me ignoró 3 veces".

(Relato de una estadía en el centro de la Patrulla Fronteriza en McAllen, Texas).

Camino al asilo

"Soy hondureño. Me sentí obligado a emigrar por el motivo de delincuencia en mi país. Debido a eso salí de mi país el 25 de mayo de 2019. Pasé Guatemala en bus, entré a México. Cuando llegué a la ciudad de Puebla me di cuenta que ya (no) traía mucho dinero, entonces empecé a caminar.

Caminé por dos días para guardar el dinero que me quedaba. Después seguí en bus, pero no pagué el pasaje. Le conté al busero mi situación y viajé un buen tramo hasta llegar a San Luis Potosí.

De allí pagué pasaje a Monterrey donde me hospedé por un día. Luego salí para Monterrey donde crucé el río Bravo en un neumático. Luego caminé media hora donde me entregué a migración".

Separaciones forzadas

"Me sentía incómoda cuando iba al baño en la perrera, a que todos los muchachos me vieran. También cuando teníamos frío. Lo único que nos daban eran unas cosas como papel aluminio.

Estuve tres días en la perrera y 8 días en la otra celda. También vi cuando algunos niños se sentían mal al ver a sus mamás al otro lado. A veces les decían a los niños: 'Salgan de ahí'. Y a veces no les permitían que hablaran con su mamá.

Gracias a Dios nos daban colchonetas para dormir, nos daban comida. También que gracias a Dios nunca me enfermé".

El más pequeño de todos

"Bueno, decidí emigrar a los Estados Unidos ya que en mi país no hay oportunidades de trabajo ni de estudios. Entonces decidí emigrar para superarme a mi familia, ya que somos de escasos recursos.Tardé 15 días en llegar a la frontera de Estados Unidos. Luego estuve en un centro de detención en Texas, McAllen. Estuve casi tres días en la perrera durmiendo en el suelo con muchísimas personas.

Algunas veces tocaba dormir en la banca o en los baños por el poco espacio en la celda. Y a veces no podía dormir por el mucho frío ya que no llevaba suéter, y lo que nos daban para comer era un sandwich frío con una mermelada, un jugo y una galleta como dos veces al día. Esos dos días y medio que estuve ahí no fui al baño, no me cepillé ni me bañé tampoco.

Luego me llevaron a las jaulas donde cada en una dormíamos como 70 personas, donde solo nos permitían bañarnos a las que recién iban llegando, pero yo me bañé 4 veces en los 13 días que estuve ahí. Y me bañé esas 4 veces porque me ponía en las filas de niñas que iban llegando, porque si no, no te podías bañar.

En ese lugar la verdad no se podía dormir nada en absoluto ya que siempre nos querían ver despiertos para pasar lista, aunque no era a nosotros. Y si queríamos dormir tenía que ser en el piso porque las colchonetas las entregaban muy noche, como a las 10:00.

Algunos oficiales amables nos las daban luego para que pudiéramos dormir un poco. Después, cuando llamaban a los que iban a ir, nos despertaban a todos y golpeaban las bancas para que todos se despertaran a modo de que no podíamos dormir.

En ese lugar llegó un joven que recién había dado a luz a su bebé. Estaba en silla de ruedas y había tenido cesárea. Su bebé dormía en el suelo y a los oficiales no les gustaba que otras compañeras de celda le ayudaran a cargar a su bebé o que estuvieran con ella ayudándola".

Espera eterna

"Luego me enfermé, estuve 3 días con fiebre, pero por temor a que me dejaran más tiempo ahí no fui (a la enfermería). Pero después me dio un dolor de oídos muy fuerte y entonces decidí ir a la enfermería. Y entonces le dije a una oficial y solo me dijo que fuera para la esquina y que esperara. Me quedé esperando y no le llevó a la enfermería. Entonces decidí mejor irme a mi celda porque ni siquiera me prestó atención ni nada.

Algunos oficiales, no todos eran así. Pero si algunos les decían a las compañeras que las iban a tener mucho tiempo ahí, como un mes. Les decían eso para intimidarlas. Y eran bien groseros, pero no todos eran así. Habían algunos oficiales súper amables.

Y pues, yo quiero que las personas sepan el trato que da en ese lugar, lo que hemos pasado y lo que hemos sufrido y la realidad de lo que se vive en ese lugar".

Al borde del abismo

"Muchos emigrantes dicen que el camino es fácil, que no se sufre, que pasas rápido todo ese proceso, pero es todo lo contrario. Tal vez el proceso de cuando sales de tu país sí lo es, pero llegando donde comienza tu proceso para llegar a tu destino...

En migración muchas veces lo único que deseabas era poder salir. Día y noche ese sufrimiento. Todo el tiempo que pasa uno ahí no duerme, no come y mucho menos tiene una buena alimentación o atención médica. Tu higiene personal ni siquiera les importa. Muchos oficiales te tratan como animales, especialmente...

Tu alimentación simplemente era un burrito, manzana, leche, agua, galleta, desayuno y almuerzo lo mismo. Las cena era peor. No dormíamos, era todo una pesadilla. Muchas niñas embarazadas sufren durmiendo en el piso...

Y lo más triste de todo es la mentira que el gobierno dice que estás siendo tratado muy bien y que las mujeres con bebés son cuidados bien, cuando una joven que se encontraba en la jaula estaba siendo tratada muy mal. Su operación de cesárea estaba muy mal y solo una oficial (...) fue la única que la trató bien. Muchas veces arriesgaba su trabajo por darnos una galleta y su jugo. Incluso arriesgó su trabajo respondiéndole a un oficial cuando él gritaba hablando fuerte. Cuando le pedíamos que llevara al médico y nunca recibíamos atención médica.

Muchas niñas muy graves no les hacía caso, las ignoraban.

De todos los oficiales de ahí pocos pocos merecen respeto y otros que no deberían llamarse personas porque es posible que (con) un animal sea más cariñoso y amable.

La jaula y hielera es lo más horrible que existe. Uno sufre, llora y muchas veces hasta las ganas de seguir tu destino dan..."