La niña fue secuestrada al salir de su escuela, la Enrique Rébsamen. Según los reportes, esperaba a que su madre llegara a recogerla, pero alguien más pasó por ella 15 o 20 minutos antes, a las 6:40pm. Ese día los familiares denunciaron la desaparición.
En imágenes de videos que fueron difundidos por las autoridades se vio a la niña caminar por una calle de la mano de una mujer.
Karla, la hermana, condenó que las autoridades no respondieran inmediatamente a la denuncia. "El martes fue el día que no apareció (...) Ese mismo día en la noche yo quise levantar la denuncia, pero me dijeron que no se podía levantar hasta después de 72 horas", dijo. "A mi hermana le pudieron haber salvado la vida".
Las autoridades reconocieron que la familia fue canalizada a dos instancias previas antes de llegar a la fiscalía especializada para estos casos en Ciudad de México.
Mientras tanto, en los días que siguieron, los vecinos de la familia ayudaron en las labores de búsqueda y pegaron carteles con la foto de la niña por las calles aledañas.
Nelly Montealegre, subprocuradora de víctimas de delitos de la Fiscalía, dijo —corrigiendo la versión inicial de la familia— que fue el 12 de febrero que se puso la denuncia sobre la desaparición en una fiscalía especializada, quien activó la alerta Amber e inició la búsqueda en hospitales, aeropuertos, autobuses y se notificó por distintos medios.
Ese día se revisaron cámaras de vigilancia de las zonas cercanas y las autoridades junto a la familia realizaron recorridos por zonas de interés.
Un cuerpo es hallado cerca de las 2:00pm dentro de una bolsa de plástico en la alcaldía de Tláhuac, en el sur de la capital.
Un día después, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informa en su cuenta de Twitter de la activación del protocolo de feminicidio tras hallar el cadáver de una menor entre 7 y 9 años de edad. Comienzan a realizarse las actividades de peritaje.
La foto de arriba muestra el espacio en el que fue hallado la menor y donde grupos de manifestantes decidieron honrarla días después con flores, globos blancos y velas. En el lugar había inclusive niñas con pancartas en las que se leía: "Soy una niña y exijo justicia".
Ulises Lara López, vocero de la Fiscalía de Ciudad de México, dice en rueda de prensa que se darán dos millones de pesos (unos 107,000 dólares) a quien ofrezca información que permita dar con el paradero de quienes participaron en el secuestro de Fátima. Habla entonces de la mujer que recogió a la niña de la escuela, de quien se difundió la primera foto.
Confirmó además la identidad del cuerpo que había sido hallado en la bolsa plástica. Tras estudios de genética aseguró que se trataba de Fátima Aldrighett.
Informó que una vivienda en la comunidad de Xochimilco, en la que la mujer y la niña ingresaron ese 11 de febrero, había sido revisada y que las autoridades habían recabado evidencia que sería analizada, así como realizado entrevistas a cinco vecinos de la zona (tres de ellos vivían en la misma casa que fue cateada).
Explicó que en las imágenes de distintas cámaras particulares y de seguridad se había visto a la niña ese 11 de febrero en su escuela y luego caminando por una calle cercana con una mujer; también mostraron un vehículo blanco entrando a la casa de la sospechosa y que, aseguró, podría estar involucrado en el delito. Confirmó que se vio a la mujer subirse en ese auto.
Lara informó que todo sucedió en un espacio limitado de no más de dos kilómetros (1.25 millas).
Ernestina Godoy Ramos, fiscal General de Ciudad de México, habló minutos después de la rueda de prensa de Lara López. Aseguró que revisaban la rapidez de la respuesta de las autoridades luego de que la familia denunció la desaparición para determinar si hubo negligencia en la actuación de la fiscalía especializada.
"Estamos revisando si se activaron los protocolos y si los protocolos son suficientes para evitar una tragedia como esta", dijo Godoy. Sentenció que si se confirmara que desde la Fiscalía hubo retraso en la búsqueda de Fátima y en la activación de la alerta Amber, los responsables serían sancionados por "omisión grave" en su actuación oportuna.
Un día después, en otra rueda de prensa Godoy informó que Fátima Aldrighett había sufrido abuso sexual y golpes: "Está en los resultados de la necropsia".
Niñas con flores y globos en sus manos, jóvenes y adultos despidieron a Fátima con cantos, rezos y pedidos de justicia. Las calles del pueblo de Tulyehualco estaban abarrotadas de personas que mostraban su dolor.
"Produce miedo saber que a las hijas o a las nietas les pueda pasar algo", dijo a la agencia AFP Luz María Vásquez, una vecina del pueblo.
"Tendríamos que ser como una red de apoyo para la prevención de todo delito", lamentó el sacerdote durante la misa funeraria. "Pero la ayuda llega cuando ya sucedió".
Gladis Giovanna Cruz Hernández y Mario Alberto Reyes Nájera. La Fiscalía de Ciudad de México mostró sus fotos y reveló sus nombres como las dos personas sospechosas por el secuestro y asesinato de la menor.
"Se investiga hasta dónde estaban participando y cuáles fueron los móviles", dijo en una rueda de prensa este miércoles Ulises Lara López, vocero de la Fiscalía de Ciudad de México. Informó además que este miércoles serían emitidas órdenes de captura contra estas dos personas bajo los cargos de secuestro y privación de libertad con la intención clara de generar daño, por los que podrían pagar entre 80 y 140 años de prisión.
Informó que tras la revisión de la vivienda en la que entró la mujer el 11 de febrero, hallaron objetos personales de Fátima, huellas y manchas que serán procesadas químicamente para determinar si la menor estuvo en ese lugar y por cuánto tiempo.
A final de la tarde del miércoles, horas después de que las autoridades mostraran las fotos de los sospechosos, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, anunció a través de su cuenta de Twitter la detención de las dos personas que habían sido señaladas por el secuestro y asesinato de la niña Fátima Cecilia Aldrighett.
"Los presuntos responsables del feminicidio de la menor Fátima Cecilia fueron detenidos en un poblado del Estado de México con el apoyo de la Guardia Nacional y de las autoridades del @Edomex (estado de México)", escribió en su trino.
Gladis Giovanna Cruz Hernández y Mario Alberto Reyes Nájera, los sospechosos, fueron trasladados a la Fiscalía de Atizapán, en el estado de México, y allí fueron sometidos a revisiones médicas y rindieron declaraciones. También testificaron los funcionarios que los detuvieron y tres personas más que colaboraron al dar información a las autoridades sobre el paradero de Cruz y Reyes.
Las investigaciones sobre qué ocurrió desde el 11 de febrero aún están en curso, pero las autoridades ya habían adelantado el miércoles que los presuntos autores del brutal crimen enfrentarían cargos por secuestro con la finalidad de causar un daño, un delito que puede acarrear entre 80 y 140 años de prisión.
Cuando la Policía Municipal de Atizapán encontró a Gladis Giovanna Cruz Hernández y Mario Alberto Reyes Nájera en una vivienda de la localidad La Palma, municipio Isidro Fabela, en el estado de México, los sospechosos del asesinato de Fátima intentaron sobornarles para que los dejaran escapar. Eso contó este jueves en una rueda de prensa Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Ciudadana.
Fue el miércoles por la noche cuando se logró la detención, no solo por la información que tenían las autoridades sino también por una denuncia ciudadana sobre el paradero de la pareja. El arresto fue realizado por esa policía junto a funcionarios de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del estado de México y la Guardia Nacional.
García precisó que el crimen no se cometió con el fin de solicitarle dinero a la familia de Fátima, es lo que saben tras las primeras declaraciones de la pareja.
Confirmó detalles sobre el caso que habían inquietado por días a la prensa. Entre ellos, que Cruz no era una extraña para la familia Aldrighett y que Reyes había sido su pareja sentimental por años: "Los entrevistados (de la familia) y diversas denuncias coincidieron en reconocer a la mujer que se aprecia en el video como conocida de la familia, refirieron que responde al nombre de Giovanna, que es esposa de un sujeto identificado con el nombre de Mario y que uno de sus hijos asiste a una escuela de la zona", dijo.
Con esas entrevistas y una denuncia ciudadana fue que dieron en primer momento con la vivienda de la pareja, quien residía allí con sus tres hijos, todos menores de edad. Ellos no se encontraban con sus padres al momento de la detención, sino que habían sido dejados con familiares.
Y una vez que se realizó el cateo de la casa, García explicó que hallaron en ella un suéter y zapatillas similares a las que se le vieron a Cruz en los videos del 11 de febrero, cuando se llevó a Fátima de la escuela. También encontraron cinta plástica de color negro, "similar a las que fueron usadas para inmovilizar a la víctima".
Según informaron las autoridades al periódico Animal Político, las órdenes de aprehensión fueron emitidas por los delitos de secuestro agravado y feminicidio. Se espera que el sábado se presenten en su audiencia.