De acuerdo con Luis Cresencio Sandoval, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, se tienen identificadas cinco rutas de fentanilo a nivel mundial y dos de ellas pasan por México y todas tienen como destino final a Estados Unidos:
1.- China-Alaska-Estados Unidos
2.- China-Canadá-Estados Unidos
3.- China-Estados Unidos
4.-China-México-Estados Unidos
5.-India-México-Estados Unidos
Según dijo Cresencio Sandoval durante la conferencia matutina del presidente López Obrador, las rutas fueron reconocidas a través de una evaluación mundial sobre drogas, así como con un informe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC por sus siglas en inglés).
Según el reporte de la Sedena, las rutas que llegan a México entran por el Océano Pacífico, directo a las costas de puertos como Manzanillo, en Colima, y Lázaro Cárdenas, en Michoacán. Luego, la droga se dirige por tierra hacia el norte donde pasa por estados marcados por altos registros de violencia como Jalisco, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Baja California.
El general explicó que el Cartel del Pacifico y el Cartel Jalisco Nueva Generación, son las organizaciones delictivas que manejan este tipo de drogas.
El titular de la Sedena mencionó que no existen laboratorios de producción de fentanilo en México. Lo que ocurre en México, es que el fentanilo que llega por las dos rutas y luego se procesa para transformarlo en tableta.
“Hemos asegurado laboratorios donde se hacen las tabletas; no se produce el fentanilo en nuestro país, aquí se confirman, llega el producto, la materia prima, el polvo y aquí se produce la tableta”, dijo.
Sin embargo, podría haberse referido a la producción de la droga desde cero, debido a que hay evidencia de que los cárteles mexicanos importan precursores químicos parecidos y llevan a cabo las últimas etapas del proceso.
El titular de la Sedena dijo que esta droga ha crecido porque es más redituable, debido a que es sumamente adictiva, requiere de una mínima inversión, se necesita un corto tiempo para su elaboración, hay altas ganancias en comparación con otras drogas, es fácil de ocultar y usualmente se mezcla con otras drogas.
Sandoval mencionó que el costo por kilogramo de fentanilo es de aproximadamente de 400 mil dólares (8.3 millones de pesos).
La “epidemia” del fentanilo, como la ha llamado el presidente Trump, comenzó a fines de los años 90, con la prescripción alentada por la industria farmacéutica de medicamentos opiáceos para el dolor, comenzando por la oxicodona vendida por el laboratorio Purdue bajo el nombre OxyContin. Hasta entonces, este tipo de medicamentos estaban reservados al tratamiento de enfermedades graves debido a la fuerte adicción que generan.
Al finalizar el tratamiento, se estima que entre 8 y 12% se tornan adictos, y muchos comienzan a comprar medicamentos opiáceos vendidos ilegalmente, o heroína u otras drogas opiáceas más fuertes, como el fentanilo.
Según cifras oficiales de Estados Unidos, más de 300,000 personas murieron de una sobredosis de opiáceos desde el año 2000, con una explosión de la tasa de mortalidad entre 2013 y 2017.