Conocemos muy bien al 'enemigo'
Por más mutaciones que ómicron tenga, sigue siendo el mismo virus
Alissa Eckert, MSMI; Dan Higgins, MAMS

Si bien la variante ómicron tiene 50 mutaciones de la versión original del SARS-CoV-2, sigue siendo el mismo virus que hemos llegado a conocer de cerca.

En marzo de 2020, no sabíamos absolutamente nada sobre él ni sobre cómo protegernos. Desde entonces, “hemos ganado un conocimiento gigantesco sobre el virus, cómo se transmite, quiénes están en riesgo de sufrir una enfermedad severa”, dice a Univision Noticias el infectólogo Amesh Adalja.

Todo esto facilita los mecanismos que debemos implementar para protegernos y para tratar a quienes enfermen. Nada de esto lo había al comienzo de la pandemia cuando los médicos ni siquiera tenían protocolos establecidos para tratar a los pacientes. Un mejor conocimiento de la enfermedad implica un mejor abordaje terapéutico y mayores chances de recuperación. Un mejor conocimiento del virus conlleva mejores protocolos ya en curso para frenar su transmisión. Los tiempos en que desinfectábamos las compras de mercado minuciosamente por temor al contagio no volverán. Ya conocemos cómo actúa el SARS-CoV-2 y, por más que cambie, no puede hacerlo en su totalidad.

Hay pruebas para detectarla
Y máscaras y otras medidas para protegernos
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En medio de la gran preocupación que representa la variante ómicron, los científicos han encontrado consuelo en lo fácil que es de detectar. A diferencia de otras variantes que requieren de mayores pruebas para detectar la secuencia genética, esta es fácilmente identificable en las pruebas de PCR.

“Usualmente la muestra debe ir a un laboratorio especial para someterla a una secuencia genómica que determine qué variante causó el contagio. Sin embargo, parece ómicron tiene una señal especial en el PCR directamente… Es una noticia maravillosa porque significa que podemos rastrear al virus con mayor rapidez en el mundo”, explica la epidemióloga Katelyn Jetelina en un newsletter dedicado a la variante.

Que sea detectable fácilmente y además el que haya abundantes pruebas diagnósticas disponibles ayudará a identificar los casos positivos, los países donde esté presente (como ya está ocurriendo) y, de este modo, será más rastreable, lo que es crucial para poder detener su paso mediante protocolos de salud pública (cuarentena, rastreo de contactos, uso de máscara etc).

Cabe recordar que a comienzos de la pandemia, especialmente en EEUU, la escasez de pruebas costó tiempo crucial para cercar al coronavirus en el país. En aquella época tampoco había suficientes máscaras y equipos protectores para evitar la transmisión. Todos estos son obstáculos ya sorteados que juegan a favor. Ahora en teoría cualquiera con síntomas -que además ya se conocen- puede ir a la farmacia y comprar una prueba casera para saber, en 15 minutos, si es positivo para el covid-19 y así aislarse para no contagiar a nadie más.

“Tenemos capacidad de testing, sabemos de cuarentenas, hay protocolos de rastreo de contactos y otras herramientas que están desplegadas de una forma distinta al comienzo de la pandemia”, dice la doctora Leana Wen a Univision Noticias.

Ya tenenos algo de inmunidad
Aunque ómicron muestre resistencia a las vacunas, nuestro sistema inmune no volverá al punto cero
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Gracias al efecto de las vacunas y la inmunidad previa no estamos completamente indefensos como al comienzo de 2020.

Así se determine que la variante ómicron es resistente a las vacunas, la respuesta del sistema inmune contra el virus -sea por vacunas o en menor medida por infección previa- no se borra por completo. Esto quiere decir que el organismo de quienes se han vacunado, y especialmente de quienes han recibido dosis de refuerzo, sigue teniendo cartas bajo la manga para hacerle frente a la variante (aunque la protección sea más reducida).

“El escape inmunitario no es algo binario. No vamos a volver al punto uno”, dice en su newsletter la epidemióloga Katelyn Jetelina, de Your Local Epidemiologist.

“Tenemos muchas herramientas a nuestra disposición como vacunas efectivas y seguras que probablemente todavía tendrán algo de efectividad contra la nueva variante. Hay estudios en curso para asegurarse de que sea el caso, pero muchos científicos creen que especialmente con una dosis de refuerzo habrá suficientes anticuerpos que produzcan y que puedan todavía combatir la nueva variante”, explica Leana Wen a Univision Noticias.

“Puede que nuestras vacunas reciban un golpe, pero todavía proveerán algo (quizá mucha protección)”, tuiteó Ashish Jha, decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Brown, aclarando que no es posible que la variante ómicron nos devuelva al punto inicial de la batalla contra el coronavirus.

Incluso si ómicron puede hacer un mejor trabajo evadiendo la inmunidad derivada de las vacunas y de la infección previa -lo que es probable- esto no representa un retroceso a marzo de 2020. Los contagios han estado rampantes y la gente se ha vacunado, ambas cosas ayudarán a prevenir enfermedades si ómicron se multiplica”, insistió en sus redes sociales el inmunólogo y epidemiólogo Michael Mina, aclarando que igualmente es probable que haya transmisión entre vacunados y que hay que mantenerse vigilante para reducir la transmisión.

Si hace falta, las vacunas se pueden modificar en poco tiempo
Hay muchas opciones sobre la mesa
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Los fabricantes de vacunas pueden crear una nueva vacuna o refuerzo en cuestión de semanas y probarla en poco tiempo.

También existe un marco y proceso regulatorio para autorizarla en tiempo récord sin sacrificar seguridad o efectividad. “La FDA está en una posición para moverse muy rápido en este punto porque entienden la plataforma básica, la manufactura ha sido inspeccionada etc. Lo que revisarían es los datos de inmunogenicidad y quizá estudios de neutralización”, explicó Scott Gottlieb, ex comisionado de la FDA, en entrevista con CNBC.

La epidemióloga Katelyn Jetelina explica que hay varias opciones sobre la mesa y estudios en curso para determinar el mejor plan de acción: desarrollar una nueva vacuna que responda directamente a ómicron, usar una fórmula ya diseñada para otras variantes de preocupación como beta, o usar una dosis de refuerzo más elevada.

Pronto habrá antivirales disponibles y efectivos contra ómicron
Una importante arma para evitar la enfermedad severa
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Las píldoras contra el covid-19 ya son una realidad y se espera que pronto dos reciban la autorización de emergencia en EEUU: molnupiravir de Merck y Paxlovid, de Pfizer.

Esta es una importante herramienta para evitar que personas ya contagiadas con el virus desarrollen complicaciones. Y una excelente noticia: en vista de su mecanismo de acción -distinto al de las vacunas-, no hay razones para presumir que estos antivirales dejen de ser efectivos contra ómicron.

“Diseñamos el antiviral con las mutaciones en mente para que cuando el virus mutara y mostrara resistencia no se redujera la efectividad del antiviral”, explicó en entrevista con CNBC Albert Bourla, CEO de Pfizer, quien aclara que su píldora contra el covid-19, “no tiene nada que ver con la proteína espiga”, que es el área donde actúan las vacunas y donde se han identificado peligrosas mutaciones de ómicron. “Estoy bastante seguro de que este medicamento funcionará contra todas las mutaciones conocidas, incluyendo ómicron”, reiteró.

Las terapias de anticuerpos monoclonales que son otra de las terapias que actualmente se usan para tratar a pacientes con covid-19 podrían ser más susceptibles a perder efectividad ante ómicron, pero también pueden ser modificadas de ser necesario.