Lev Parnas es un empresario nacionalizado estadounidense nacido en la ex Unión Soviética. Es asociado cercano a Giuliani y gran donante del Partido Republicano junto a otro empresario también nacido en la Unión Soviética, Igor Fruman. Los dos, Parnas y Fruman, fueron detenidos en 2019 acusados por violaciones a la ley de financiamiento de campañas, por presuntamente haber canalizado dinero proveniente del extranjero a campañas republicanas. En la trama de Ucrania, están señalados de haber operado con funcionarios de ese país conjuntamente con Giuliani.
Como el empresario está señalado en una causa judicial, pidió a la Corte compartir documentos con los investigadores de la Cámara Baja. Entre esos documentos hay una nota escrita a mano por Parnas en el que dice que debe lograr que Ucrania anuncie que "se investigará el caso Biden". También aportó contactos con el exfiscal general de Ucrania Yuriy Lutsenko quien se habría ofrecido a investigar a Joe Biden, su hijo, Hunter, y la empresa de gas ucraniana a la que perteneció -Burisma- si quitaban a la diplomática estadunidense Marie Yovanovitch como embajadora de EEUU en Ucrania. Para dar contexto, tras asumir su cargo en 2016, la diplomática de carrera Yovanovitch se reunió con Lutsenko, y señaló que estaba rodeado de funcionarios corruptos y lo presionó para que dejara trabajar a activistas anticorrupción apoyados por EEUU, informó The New York Times.
Un mensaje escrito en mayo de 2019 por Giuliani a la presidencia de Ucrania dice: "En mi calidad de asesor personal del presidente Trump y con su conocimiento y consentimiento, solicito una reunión con usted". En ese momento Zelensky era presidente electo. Giuliani, ya estaba actuando para Tump, según este mensaje. Eso era algo que hasta ahora el círculo del presidente ha tratado de negar.
Luego de que el presidente dijera que no conocía a Parnas, comenzaron a circular fotos del empresario con el propio presidente, su hija Ivanka Trump, y otras personas del círculo del presidente y funcionarios de la Casa Blanca, como la asesora, Kellyanne Conway. Además, en los documentos presentados por Parnas al Congreso se muesta un mail del abogado de Trump, Jay Sekulow, autorizando que su exabogado John Dowd defendiera a Parnas y Fruman.
Hay un nuevo 'personaje' en la trama ucraniana que hasta ahora no se conocía: el candidato republicano al Congreso por Connecticut, Robert Hyde. Parnas revela mensajes de texto con Hyde en los que le va relatando los movimientos de la embajadora Yovanovitch en la embajada de Ucrania. Por ejemplo, Hyde le dice a Parnas que "ella" (presumiblemente la embajadora) estaba bajo "una fuerte protección" en Kiev o describe que los dispositivos electrónicos de Yovanovitch "estaban apagados". Hyde, quien es un controvertido candidato que no ha alcanzado mucha popularidad, dijo a Parnas en otro mensaje que sus "chicos" podían "hacer" algo con Yovanovitch. Mientras que este intercambio parece mostrar que Hyde vigilaba a la embajadora, aún no se sabe la veracidad de tal vigilancia o si eran mentiras de Hyde. El secretario de Estado Mike Pompeo anunció una investigación sobre esto mientras que reportes indicaron que el FBI visitó en estos días a Hyde.
Parnas fue entrevistado por Rachel Maddow esta semana en MSNBC en donde desmintió que las charlas del círculo de Trump con Ucrania se trataran sobre luchar contra la corrupción en ese país. "Nunca se trató de corrupción", dijo. Los documentos muestran a Parnas hablando meses antes de la llamada entre Trump y Zelensky del 25 de julio del 2019 con el exfiscal general ucraniano Lutsenko. Esto parece mostrar que ya había algún intento de intercambio para obtener información de los Biden. Parece ir en contra de lo que sostienen los defensores de Trump de que el presidente buscaba pelear contra la corrupción en Ucrania.
Ese es el punto que intentan destacar los republicanos y La Casa Blanca: que Parnas podría estar intentando salvar su pellejo en la causa judicial en su contra y que su testimonio no es tan valioso porque, al fin de cuentas, es un hombre acusado por delitos. Aunque eso puede manchar ante ojos de algunos su calidad como testigo, es una estrategia que se usa normalmente en procesos legales para obtener información que inculpe a otros participantes en negocios turbios.
Parnas implicó también al exasesor de Seguridad Nacional, John Bolton, quien salió repentinamente de su puesto en septiembre de 2019. Bolton dice que renunció, Trump que le pidió que se fuera. Bolton ha sido mencionado en varias ocasiones en declaraciones de testigos del caso contra Trump y los demócratas de la Cámara Baja buscaban que prestara testimonio. Pero el presidente ordenó a los funcionarios y exfuncionarios que no colaboraran con la investigación. Ahora, Parnas dijo en entrevista con Rachel Maddow que Bolton estaba al tanto de lo que estaba sucediendo en Ucrania, de esta suerte de 'diplomacia paralela' que el presidente tenía para perseguir objetivos que no tenían que ver con la agenda de EEUU. Bolton señaló que si lo convocan a declarar en el juicio político en el Senado, él acudiría.
El nombre de Parnas salió en una audiencia de la Cámara Baja cuando un reporte de The Daily Beast mostró que el republicano de mayor rango del Comité de Inteligencia, Devin Nunes, había tenido contactos con este empresario. Además, salieron una serie de llamadas telefónicas entre Nunes y Parnas. El republicano dijo en principio que no recordaba haber hablado con Parnas, pero ahora en la cadena conservadora Fox News, admitió haber hablado con él, pero de temas triviales. Ahora, Parnas señaló en entrevista con Maddow que Nunes sabía lo que estaba sucediendo en Ucrania y que lo había visto varias veces, pero que no tenía mucha relación con él. "Él (Nunes) sabía lo que estaba pasando. Él sabe quién soy yo", declaró el empresario.