Aunque suene contradictorio: no trates de convencerla
Trata de entender sus razones
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Partir de la premisa de que vamos a “convencer” a esa persona, ya es empezar con ‘el pie izquierdo’, advierte a Univision Noticias el presidente de la Asociación Estadounidense de Salud Pública (APHA), José Ramón Fernández Peña: “No se trata de convencer, sino de educar”.

“Si vas a esa persona con rechazo o la juzgas, se acabó la conversación. Hay que empezar por entender a esa persona. El lenguaje tiene mucho poder. Si hablas de convencer implica que no hay respeto, que la otra persona no está equivocada y que la vas a poner en evidencia”, reitera aclarando que lo primero que hay que hacer es preguntar, con actitud abierta y humilde, a esa persona por qué no quiere vacunarse.

“Hay que entender de dónde viene el miedo o el rechazo a la vacuna para darle una respuesta específica a esa persona lo que te hará más efectivo. Si no entendió bien cómo es que se pudo aprobar tan rápido la vacuna, hay que explicárselo; si la persona ha recibido información incorrecta hay que aclarársela.”, insiste Fernández-Peña.

Y en todo ese diálogo será tan importante lo que dices como el cómo lo dices. No debe haber cabida a la arrogancia o superioridad. Nunca ridiculices a la persona. Es legítimo, por ejemplo, que los negros duden del sistema médico que los ha oprimido, pues tienen razones históricas para desconfiar.

Los argumentos deben partir de la empatía y el respeto mutuo. 

Tampoco apeles al miedo
Enfócate en los beneficios de vacunarse
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Aunque tu instinto natural sea recitar las cifras de muertos por el coronavirus o la larga lista de secuelas a largo plazo que están relacionadas al covid-19, apelar al miedo es contraproducente.

Más bien, explica los beneficios de vacunarse, no sólo las consecuencias de no hacerlo. Usa frases como: “vacunarte te mantendrá a ti y a tu familia fuera de peligro”. También enfatiza en la posibilidad de retomar la normalidad y de reactivar la economía, recomiendan la Fundación de Beaumont y la Asociación Estadounidense de Salud Pública que, en alianza con el encuestador Frank Luntz y la National Collaborative for Health Equity y Resolve to Save Lives, hicieron una encuesta sobre el lenguaje de aceptación de las vacunas.

Corrige la desinformación  
(con mucha delicadeza)
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Si la persona cita argumentos sustentados en hechos falsos, corrígela, pero con sutileza, sin dártelas de experto. Usa frases como: “Sólo quiero asegurarme de que tengas acceso a la mejor información posible para que tomes tu decisión”, o “Lo que yo sé por lo que he leído es esto”. Recomiéndala que revise fuentes de información como la página web del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, por ejemplo. 

Habla de los expertos médicos, científicos e investigadores
Explicar el proceso infunde confianza
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Menciona a las personas que han contribuido a desarrollar la vacuna. Explica cómo es posible que hayan podido agilizar el proceso sin saltarse ningún paso y que la tecnología de estas vacunas viene desarrollándose desde hace años. Para responder a preguntas específicas revisa este enlace donde se abordan algunas de las principales dudas sobre la vacuna del covid-19.

Un tip: usa y repite la palabra ‘cada’: cada estudio, cada fase y cada ensayo ha sido revisado por la FDA y un comité independiente de seguridad.

Hay casos perdidos
No pretendas cambiar la postura de todos
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Si la persona tiene una postura arraigada antivacunas, puedes estar arando en el mar. “Hay individuos con los que no perdería el tiempo. Gente que ya tiene una idea hecha que ya han tomado la decisión y no está abierta al diálogo. No hay forma de sacarlos de ahí”, advierte en conversación con Univision Noticias José Fernández-Peña, presidente de la Asociación Estadounidense de Salud Pública. Por suerte, la mayoría de las personas no están en este grupo, sino que mantienen simplemente algunas dudas más fáciles de resolver.