Esperanza de vida
España

La expectativa de vida en España actualmente se sitúa en los 82.9 años. Se espera que para 2040 alcance los 85.8 años, por encima de Japón, Singapur y Suiza, de acuerdo con un estudio del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington (EEUU). De acuerdo con esta institución, los mayores lastres mundiales al crecimiento de la esperanza de vida en el futuro serán la obesidad, la hipertensión, el azúcar elevado en sangre y el consumo de alcohol y tabaco. España saca buena nota en estos factores, a excepción del tabaco. 

Estados Unidos

EEUU cayó a un puesto más bajo en la clasificación a causa, en buena parte, del incremento de muertes por sobredosis y suicidios. El año pasado la esperanza de vida en este país se redujo a 78.6 años, comparado con 78.9 en 2014. Un demoledor informe publicado en noviembre revelaba que es el tercer año consecutivo en el que este indicador, entre los más utilizados para medir el impacto de los programas de salud y bienestar de un país, ha declinado o se ha mantenido igual tras décadas de mejoras.

Sistema sanitario
España

En España el sistema de salud es público y universal. "Los cuidados primarios son, esencialmente, provistos por proveedores públicos, médicos de familia especializados y enfermeras que forman parte del personal, y que brindan servicios preventivos a niños, mujeres y ancianos", según un informedel Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas Sanitarias de 2018. Este informe se refiere vincula la efectividad de este sistema de salud con el declive, en la última década, de las enfermedades cardiovasculares y muertes por cáncer en este país.  

Estados Unidos

No es ningún secreto que EEUU no cuenta, precisamente, con el mejor sistema de salud del planeta. Esta es una de las diferencias más acusadas entre el modelo de bienestar europeo y el estadounidense. Este gráfico realizado por Max Roser en Our World in Data compara en dos ejes tanto el gasto por cápita en salud como la esperanza de vida. El resultado es penoso para EEUU:  mientras en el resto de países el aumento en gasto sanitario se ha traducido en una mayor esperanza de vida, aquí la correlación es mucho más tenue, y la esperanza de vida ha aumentado de forma muy lenta.

Hábitos alimentarios
España

La mortalidad por enfermedades cardiovasculares en España es baja comparada con otros países desarrollados. La alimentación explica en parte que España lidere esta clasificación. Un análisis de multitud de estudios publicado en el British Journal of Nutrition indica que las personas mayores de 65 años que siguen una dieta mediterránea viven más, y que el aumento en su longevidad es proporcional a su seguimiento de la dieta. Los expertos advierten, no obstante, que la alimentación en España se está “globalizando” con la adopción de hábitos y alimentos menos saludables, de modo que los beneficios de la dieta mediterránea en el país cada vez cobran menos importancia.  

Estados Unidos

La epidemia de obesidad sigue aumentando en EEUU: cerca del 40% de los adultos  estadounidenses, y un 18.5% de los niños son obesos. Hoy, la mujer promedio en Estados Unidos pesa alrededor de 168 libras, aproximadamente lo mismo que un hombre promedio en 1960. Una mala dieta incrementa el riesgo de obesidad, cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes y muchos otros problemas de salud. Las personas obesas incurren en mayores costos médicos, viven vidas más cortas y pierden más trabajo que las más delgadas. La dieta abundante en grasas saturadas, azúcar y carnes procesadas tienen la culpa. 

Sedentarismo
España

España está ligeramente por debajo de la media global en lo que se refiere a sedentarismo, con un 26,8% de adultos sedentarios (un 30,5% de las mujeres frente al 22,9% de los hombres). Son cifras elevadas aunque algo menos que otros países del entorno. El aumento del sedentarismo en el mundo desarrollado se debe, de acuerdo con la OMS, a puestos de trabajo más sedentarios, el fomento del transporte motorizado y actividades de ocio más sedentarias. 

Estados Unidos

En Estados Unidos, el porcentaje de sedentarismo es del 40%, de acuerdo con el primer estudio global de sedentarismo realizado por la OMS y publicado en septiembre. El sedentarismo incrementa las posibilidades de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, demencia y algunos tipos de cáncer.