Esta es la falsedad más vieja de todas las que circulan, básicamente desde que se hicieron los primeros diagnósticos de VIH en los años 80, aunque desde la década anterior había contagios, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).
Pero sí es posible que una persona con VIH pueda tener una vida plena y larga, al reducir la carga viral en su sangre, desde que en 1987 se comenzó a utilizar la terapia antirretroviral (ART, por sus siglas en inglés).
"Incluso hasta el 99% de los pacientes que están recibiendo terapia deberían poder llevar una vida normal sin dificultades, sin preocuparse por la mortalidad”, dijo en 2018 Salim Abdool Karim, director del Centro para el Programa de Investigación del Sida en Suráfrica, a CNN en Español.
Antes de la aparición de los antirretrovirales, era poco lo que se sabía sobre el virus y cómo tratarlo, por lo cual la mayoría de contagiados desarrollaban el sida y morían a causa de patologías relacionadas con la enfermedad.
En la actualidad, la situación es muy diferente. Para finales de junio de 2021, según ONUSIDA, 28.2 millones de personas en el mundo tenían acceso a la ART en comparación con los 7.8 millones que, en promedio, lo tenían en 2010.
Esta desinformación, la más nueva, también se llegó a popularizar incluso pronunciada por el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, en una de sus alocuciones semanales. Bolsonaro dijo que las personas vacunas “están desarrollando el sida”.
Pero es otra falsedad que verificamos en octubre en elDetector, pues el virus se contagia, principalmente, por vía sexual, por el uso compartido de jeringas o de la madre al bebé durante el parto o la lactancia, según HIV Info, de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.
Las jeringas de las vacunas contra el covid-19 son desechables y no se reutilizan luego de aplicarse la inmunización. Además, ninguna de las vacunas contiene el virus del VIH ni ningún virus vivo, como lo publicamos en ese mismo chequeo. Y el desarrollo del sida no está entre los efectos secundarios de la inmunización.
“No existe ninguna posibilidad de que una persona desarrolle VIH al vacunarse [contra el covid-19]”, dijo a elDetector Zulma Cucunubá, epidemióloga de enfermedades infecciosas y profesora de la Universidad Javeriana de Colombia.
Las vacunas son seguras y eficaces contra la enfermedad que produce el coronavirus, reafirmó un vocero del programa ONUSIDA vía correo electrónico a elDetector.
Este portavoz indicó que, para esa fecha (29 de octubre de 2021), no existía ningún registro de personas que hubieran desarrollado el sida tras recibir alguna dosis de cualquiera de las vacunas contra el covid-19.
La falsedad más reciclada, y que seguramente habrás leído antes en algún viejo correo electrónico o cadena de WhatsApp, es esta: una persona desprevenida se pincha con una aguja de inyectadora en un lugar público y encuentra una nota que le indica que, supuestamente, se contagió de VIH. Esto es falso.
Snopes calificó como falsa esta afirmación. El sitio de verificaciones de mayor antigüedad en línea rastreó los orígenes de esta desinformación y encontró que se remontan a 1998.
Pero esta historia falsa también ha sido retomada y redifundida, con ligeros cambios, en años posteriores.
Las supuestas víctimas de esta historia pasan de ser una niña a seis o siete jóvenes universitarias o un amigo de un compañero de trabajo en bares o fiestas rave .
En 2001, el presunto blanco de esta supuesta fechoría era una persona en Montreal, Canadá; y en 2002, otra persona en Melbourne, Australia.
En junio de 2019, en Facebook se “revivió” la historia, ubicando la aguja “infectada” en la manija de un surtidor de combustible, con la cual supuestamente se pinchaban los incautos.
Politifact hizo una verificación y halló que, en 2017, un hombre se había pinchado mientras surtía su auto de combustible, pero nunca afirmó nada relacionado con una infección de VIH.
No obstante, la foto que publicó su hija en esa red social sobre este caso ha sido usada para unirla con la falsedad de las agujas infectadas y ponerla a circular de nuevo.
Pero el hombre resultó negativo en todas las pruebas que se hizo en aquel momento, aseguró la joven.